Octubre 20th, 2009

Martes, Octubre 20th, 2009

EJERCICIO FÍSICO ¡DIVERTIDO Y SALUDABLE!

Una de las mejores maneras de motivarse para hacer realidad y perseverar en el tan saludable propósito de mover el cuerpo consiste en conocer las innumerables virtudes de la gimnasia.

Para beneficiarse del ejercicio, basta con realizar 30 minutos de actividad moderada al día, principalmente aeróbica: aquella en que intervienen grandes grupos musculares y es de tipo rítmico.

La actividad física aumenta el funcionamiento cardiovascular y respiratorio, mejora el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos, y por otra parte favorece la eliminación de toxinas.

Apuntarse a un gimnasio, practicar algún deporte o mantenerse en movimiento, para alcanzar un peso ideal, despejar la mente, levantar el ánimo, ganar vitalidad, conseguir y conservar una buena forma y mejorar la salud. ¿Lo ha escuchado alguna vez?

Probablemente sí, porque se trata de una de las recomendaciones más repetidas por los médicos y psicólogos, y también uno de los cambios de estilo de vida más habituales que se propone mucha gente, sobre todo en fechas señaladas, como el regreso de las vacaciones y el comienzo del nuevo curso laboral y educativo.

Una de las mejores maneras de motivarse para hacer realidad y perseverar en el tan saludable propósito de mover el cuerpo consiste en conocer las innumerables virtudes de la gimnasia.

Según las investigaciones más recientes y las asociaciones médicas, nos conviene hacer ejercicio porque “es divertido. Caminar, nadar, correr, andar en bicicleta, bailar hacer senderismo, aeróbicos o pilates… Las opciones para mantenerse en movimiento son numerosas. Sólo es cuestión de probar hasta encontrar la que nos haga sentir mejor.

Además, para beneficiarse del ejercicio, basta con realizar 30 minutos de actividad moderada al día, principalmente aeróbica: aquella en que intervienen grandes grupos musculares con intensidad baja o media y de tipo rítmico.

El ejercicio físico nos hace liberar endorfinas, unas sustancias hormonales que segrega el cerebro, las cuales además de aumentar el bienestar y vitalidad, combatir el estrés y aliviar el dolor, elevan las defensas naturales del organismo.

MÁS MOVIMIENTO, MÁS VIDA
La práctica regular de ejercicio moderado, reduce las posibilidades de sufrir un infarto o un ataque cerebral, y ayuda a prevenir las distintas dolencias del corazón y los vasos, al actuar sobre todos los factores de riesgo como la hipertensión, el colesterol elevado o el sobrepeso.

Hacer ejercicio de forma adecuada y regular, es una de las medidas fundamentales para mantener el corazón sano, aunque es unos de los aspectos que más solemos descuidar en nuestra salud cardiovascular.

Una de las deficiencias más preocupantes es la del ejercicio, muy relacionado con la alimentación, porque cuando uno engorda o tiene el colesterol o la tensión altos, suele ser a consecuencia de dos cosas: el sedentarismo y la dieta.

La obesidad hace que aumenten la tensión, el colesterol, la glucosa, pero el ejercicio puede ayudar a corregir estos factores.

La actividad física más sencilla es la que tiene más probabilidades de tener éxito, y es la que la gente va a practicar con mayor constancia. Andar una hora al día a buen paso, lo cual no es muy difícil pero poca gente lo hace, es suficiente para reducir el riesgo cardiovascular.

El ejercicio también nos protege del cáncer. Aumenta la evidencia de que la acumulación excesiva de grasa corporal, puede favorecer la aparición de algunos tipos de tumores, como los de colon, próstata y mama, debido a mecanismos hormonales, entre otros.

La actividad física es una vacuna natural para los tres desarreglos que provocan más consultas a los psicólogos (ansiedad, estrés y depresión) y se incluye cada vez en los tratamientos, junto a la psicoterapia y los fármacos.

También mejora la vida sexual, ya que además de ayudar a irrigar mejor la zona pélvica, previniendo las disfunciones sexuales en la mujer y el hombre, la gimnasia fortalece la musculatura para practicar el “dulce deporte de las sábanas” y alivia las tensiones que bloquean el orgasmo.

La actividad física regular regenera el cuerpo. Lo logra de dos maneras: al aumentar el funcionamiento cardiovascular y respiratorio mejora el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos, y por otra parte favorece la eliminación de toxinas, a través de la transpiración.

Por otra parte el deporte y la gimnasia ayudan a que nos concentremos y pensemos mejor. El entrenamiento no sólo fortalece la psique y la encamina naturalmente hacia direcciones positivas, sino que además, al aumentar la circulación cerebral, hace que estar más despiertos y mejore la actividad intelectual.

Si nos mantenemos en movimiento “viviremos más y mejor, ya que el ejercicio físico moderado “rejuvenece” el sistema inmunológico y lo activa frente a las enfermedades, la degeneración celular y las infecciones.

fuente/guiadelgolfo.com/

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